En busca de la Aurora Boreal 6 el regreso

 

 

Llegó el momento de volver a casa y fui despidiéndome de todos los lugares  preferidos:

lago

 

el  lago, los perros en sus casitas, la estación del telesilla , los árboles

perros

 

tesilla

 

 

 

 

los amigos italianos que me  permitieron descansar de mi” inglés de supervivencia”, las dos señoras encantadoras de Israel con las que compartí alegría y desafíos, en fin mis tres días maravillosos e inolvidables en aquel mundo mágico.

italianossra

 

sra 2

El regreso del Parque Nacional de Abisko a Kiruna lo hice en bus.

bus

 

sol

 

 

 

 

Elpaisaje seguía siendo increíble aunque estaba nublado (¡que suerte tuve ayer sin nubes para ver la Aurora!), las montañas, la llanura, el tren de la mina de hierro, los letreros…….

montaña

 

 

letreros

 

 

 

 

 

llanura

 

 

tren

 

 

 

Finalmente en el aeropuerto y como colofón mi última foto fue de un caballero que parecía un “personaje de Ingmar Bergman”…..

 

caballero

¡¡¡GRACIAS  LAPONIA!!!!

tipi

 

 

 

En busca de la Aurora Boreal 5 ¡ Por fin!

Finalmente llegó el momento. Había hecho un día clarísimo y era seguro poder verla.

Como decía mi madre “lo que mucho vale mucho cuesta” así que empecé el peregrinaje a las 8 ya anochecido.

Aurora Sky

A la derecha luces del Telesilla y más lejos el Hotel

mono

La pequeña estación del telesilla estaba a 2 km del hotel por lo que anduve por un camino oscuro hasta llegar allí. En un cuarto había unos trajes para el frio, tipo mono muy tiesos. Fue una verdadera pelea ponérmelo sin ayuda lo que me dejó sudadísima y agobiada.

 

 

 

 

 

 

Me tranquilizó que pudiera subir y bajar del telesilla parado (no me veía saltando de él en marcha) pero pedí si podía subir con alguien pues iba sola. Una chica inglesa muy simpática me acompañó y charlando se me pasó el susto. A mitad de camino de repente apareció “ELLA”.

1ª aurora

Nos quedamos sin respiración, era un ramalazo de luz en forma  de “semilla germinada” (de las ensaladas) amarilla y verde, maravillosa, que ocupaba todo el horizonte de este a oeste. Parecía que nos daba la bienvenida a la montaña. Como la chica me explicó que este viaje era su regalo de cumpleaños, en ese momento le canté el “Happy birthday”.

 

Llegamos al Aurora Sky Station.

que frio    esperando

 

 

 

 

 

Brrrrrrrrr!!    que Frío!!!                                                       Esperando……………

 

 

Pasó más de una hora hasta que apareció la próxima.

Fue como una enorme fuente que emergiera de la montaña  en diversos tonos de verde y amarillo. La exclamación general de “Oh my God” resonó por todas partes, no había palabras…..

2ª aurora 2

Estábamos a 12 bajo cero y no me salieron las fotos pues no tenía trípode que evitara mi tiritona, los dedos congelados se negaron a mantener apretado el disparador para larga exposición, en fin un desastre.

Suerte que encontré en el hotel un libro de fotos con las auroras que se ven aquí y son las que incluyo para dar una idea de lo que vi.

2ª aurora 1

Yo estaba contentísima y como ya era casi medianoche tomé un chocolate caliente y decidí bajar sola. Me subí al telesilla y cuando rebasé la cima de la montaña me encontré de cara al vacío, en aquella inmensidad. Al estar tan oscuro no se distinguían las otras telesillas por lo que la sensación de soledad era absoluta. ¡Qué miedo!

Mi primer pensamiento fue “guapa, ¡¡en que jaleos te metes a tus 70!!”

Como ya empezaba a bajar la gente, a cada momento se detenía la marcha. Entonces el 2º pensamiento fue “¡como este invento se estropee, me encuentran como una estalactita colgando de la nada!”.

Por suerte se me ocurrió mirar al cielo y vi a mis amigas Cassiopea, la Osa Mayor, la Polar y repentinamente  me sentí dentro de una burbuja protegida por un poder superior, respiré mejor, pensé que ya no sentía tanto miedo y empecé a contemplar aquella grandiosidad del cielo y de la inmensa llanura blanca a la que la luna creciente le daba un suave resplandor.

Experimenté un sentimiento de agradecimiento muy profundo y en mi mente aparecieron mis hijos, mi familia, los amigos. Sentí un fuerte deseo de compartir tanta belleza, así empecé a enviarles alegría, paz, amor, aceptación, luz…..y la sensación de integración con toda la humanidad y el universo.

Siempre recordaré esta vivencia.

portada

En busca de la Aurora Boreal 4 Abisko

El paisaje me situó directamente en la película “Doctor Zhivago”, ¡era mágico!.

camino

árboles

Todo absolutamente nevado con caminos sin huellas que me parecía “estrenar”,

los árboles blancos con reflejos cobrizos, una extensa llanura con un lago muy grande helado….

Mis paseos solitarios en aquel silencio y aquella belleza me hicieron pensar que aunque no viera la Aurora ya valía la pena el viaje, sentía una gran armonía interior.

Caminé hasta un cañón  con el rio helado y el contraste de la nieve azulada con las piedras negras era espectacular.

puente

cañon

Después bajé hasta el lago pero los 7 grados bajo cero con mucho viento fue demasiado para mi piel mediterránea y tuve que volver corriendo, solo retraté lo que en verano es un embarcadero….ahora sepultado.

embarcadero

El albergue estaba lleno de grupos de estudiantes, japoneses la mayoría y familias. Cada uno iba a su ritmo: esquiar, motos de nieve, trineos con perros, paseos con raquetas, saunas y excursiones.

Yo me apunté a una visita con guía a un campamento sami, una especie de museo al aire libre para conocer la vida nómada de los lapones.

CIMG3509

tienda

Vimos las distintas construcciones para guardar víveres, herramientas

y como montaban sus tiendas.

En la cabaña que servía de vivienda el guía nos hizo un fuego y café, también nos dio a probar carne seca de reno (como mojama) a la manera lapona.

fuego

Fue muy interesante y aunque yo era como la abuelita pues todos eran jóvenes, me sentí  muy bien.

CIMG3522

Empezaba a pensar en la próxima subida con telesilla a la Aurora Sky Station que me asustaba un poco, está a mil metros de altura y subiría de noche.

Es el mejor sitio para ver la Aurora y no podía perder esa ocasión……pero nunca había subido a esa especie de columpio de 2 plazas….

telesilla

Camino del telesilla a Aurora Sky

En busca de la Aurora Boreal 3 Viaje a Abisko

árboles

 

El trayecto en tren Kiruna – Abisko   lo hice en un vagón lleno de estudiantes japoneses, muy correctos y silenciosos así que disfruté del paisaje que para mí era de otro mundo.

lago 1

 

 

 

CIMG3421

 

 

Una enorme extensión nevada

sin pueblos ni casas,

 

 

 

 

con lagos helados y suaves montañas, muy diferentes de las que anteriormente había visto en Alaska.

lago2

No podía dejar de hacer fotos aunque el cristal impedía que fueran claras. La llanura lapona me tenía totalmente fascinada y los 100 kilómetros me parecieron cortos.

arboles4

 

La nieve cambiaba de color según la luz, las nubecillas o los árboles. ¡Una gozada!

 

 

 

Bajé en la estación de Abisko Turist Station que está lejos  del pueblo pero  cruzando una carretera se llega directamente al Hotel.

casitas

 

 

Es como un albergue de montaña con un edificio principal con restaurante, unas casitas para grupos o familias de 6 personas y otro albergue en donde se tiene también la posibilidad de cocinar.

restaurante

 

Hay una pequeña tienda en donde comprar pasta, sopas, latas etc. Todo muy acogedor, limpio y asequible económicamente tratándose de Suecia.

 

el restaurante

mi ventana

vista desde mi ventana      

Esa primera noche solo pude ver un trocito de luz verde entre nubes, pero como iba a estar allí tres noches confié en poder ver mejor mi deseada  Aurora Boreal.

En busca de la Aurora Boreal 2 Kiruna

La llegada al aeropuerto de Kiruna ya me impactó pues bajamos del avión directamente a la nieve ¡¡suerte de mis maravillosas botas con crampones!! .

avion

aeropuerto

Caminamos hasta la terminal y allí me dijeron que la estación de trenes estaba a 5 km. Al final entendí que había un bus que llevaba allí.

Íbamos solo 3 mujeres con la conductora muy amable que nos fue dejando  a cada una en su destino.bus

Kiruna es una ciudad con una importante mina de hierro que se levanta en una colina, representada por un monumento a los mineros y por la torre del Ayuntamiento.

mineros

ayuntamiento

La atravesamos toda y pude darme cuenta de lo difícil que debe ser vivir allí con los coches sepultados por la nieve y tener que abrir cada día el caminito para salir de las casas.

casa 1

Las viviendas pintadas de colores contrastan con la nieve formando un paisaje muy del norte.

casa 2

Finalmente llegué a la estación de tren, muy rústica pero con sabor, y empecé el trayecto de 100 km hasta Abisko.

estación

vias

¡¡ Ya faltaba menos!!….

En busca de la Aurora boreal 1 Estocolmo

Ver una aurora boreal ha sido para mí un sueño durante muchos años. Había preguntado en Islandia y a gente con amigos en Laponia y nadie me daba datos precisos.

Para verla se han de dar unas condiciones especiales: Circulo polar ártico o Antártida, frio seco, ausencia de nubes, sin luces urbanas, que sea invierno pues en cuanto se alarga tanto el día ya no se ve aunque aparezca y también paciencia y resistencia al frio ya que se ve durante 10 o 15 minutos y se desvanece tardando a lo mejor mas de 1 hora en volverse a ver…si se repite.

Por suerte una amiga me dio una dirección en la Laponia sueca en donde había muchas posibilidades de verla ahora pues es un año con muchas tormentas solares. Como ya era Marzo decidí probarlo y en pocos días arreglé reservas, billetes y alojamiento  en Abisko y allá me fui solita.

llegando

El viaje era laborioso: avión a Estocolmo, hacer noche y al día siguiente avión a Kiruna, autobús 6 km y tren 100 km hasta Abisko Tourist Station en el último confín de Suecia.

Al llegar al aeropuerto de Estocolmo me sorprendió  ver en los pasillos hacia la recogida de maletas, grandes foto  de los suecos famosos: de Garbo a Ingrid e Ingmar Bergman, el maravilloso tenor Jussi Björling, Nobel, escritores, músicos , científicos, políticos y por supuesto vitrinas con cosas y vestidos de ABBA. Nunca había visto una muestra como ésta, de reconocimiento  y agradecimiento a los talentos del país.

Como ya anochecía, di un pequeño paseo a la cercana isla de Glamla Stan, la ciudad vieja en donde me encantaron los pequeños cafés con velitas en las mesas y que también tenían conjuntos de velas en la calle delante de la puerta lo que daba un ambiente muy acogedor.

CIMG3361

Al día siguiente (a las 4´30 ya empieza a clarear) pude hacer un rápido paseo a las 7 de la mañana a 6 grados bajo cero para ir habituándome…

fachada

Volví al casco antiguo, vi el Ayuntamiento donde se entrega el Nobel, su jardín con la estatua de Lolita al borde del mar

lolita

las callejuelas encantadoras con las casas características.

calle

casas

Me sorprendió caminar por las calles limpias de nieve (temía resbalar) que estaba amontonada   a los lados a veces con una altura de metro y medio .

nieve

CIMG3381

Me encantó la luz dorada del sol sobre el agua y la tranquilidad y amabilidad de la gente (había mamás con sus bebés paseando a las 8 con aquel frio…brrrrr).

puerto

canal

A las 10 me fui al aeropuerto para tomar el avión a Kiruna y empezar mi aventura “Auroril”.